“Imposible” es un estado mental


Rick Allen tocando su batería electrónica.

Hace unos días leía un artículo en la versión digital de un diario deportivo con motivo de los Juegos Paralímpicos. En él presentaban a Matt Stutzman, un arquero estadounidense que no tiene brazos y que ha tenido que aprender a hacer de todo con los pies. Stutzman afirma que sus padres le inculcaron desde pequeño que “imposible es un estado mental, una lección que me ha servido mucho en la vida y que trato de transmitir junto a mi mujer a nuestros dos hijos”. Cientos de historias similares de superación podemos encontrar no sólo entre los participantes de ese evento deportivo (prácticamente invisibles para medios de comunicación o políticos cuando no ganan medallas para “la causa”) sino también en cualquier segmento de la población.

¿Y en la música? Por supuesto. Enfermedades degenerativas, discapacidades físicas o psíquicas congénitas o accidentes con graves consecuencias no escapan al mundo de la música en general ni al del rock en particular, que es dónde nos vamos a centrar. Os mostramos varias historias de artistas que con pasión, ilusión, voluntad, perseverancia, paciencia y motivación consiguieron hacer realidad sus sueños a pesar de las dificultades.

Rick Renstrom.

Quizás el caso más conocido sea Rick Allen, batería de Def Leppard. Siendo una superestrella con su banda, el 31 de diciembre de 1984 Allen sufre un accidente con su coche en Inglaterra a consecuencia del cual pierde su brazo izquierdo. Tras la rehabilitación, se desarrolló una batería electrónica especial en la que debió aprender a tocar con su brazo derecho y su pie izquierdo lo que antes tocaba normalmente con su brazos derecho e izquierdo y con la ayuda de algunos samplers. El 30 de agosto de 1986, poco más de año y medio después del accidente, Rick Allen reapareció junto a sus compañeros en el festival “Monters of Rock” de Donnington con un enorme éxito. Desde entonces, ha grabado nueve discos de estudio más con Def Leppard.

Lo de Rick Renstrom tambien es especial. Nacido con una enfermedad llamada focomelia (malformación consistente en la ausencia de elementos óseos y musculares en el miembro superior o inferior) a los 15 años y tras ver a Yngwie Malmsteen en la televisión, decide aprender a tocar la guitarra. Estudió Música en la Universidad de Akron y a lo largo de su trayectoria ha ganado varios premios de mejor guitarrista. Renstrom ha participado en al menos nueve discos, entre ellos  “Bleed for the gods” de Powergod o  “Holy Hell” de Rob Rock y tiene un disco en solitario, que salió en el año 2003 titulado “Until the bitter end”.

Jason Becker.

En mi opinión, el caso más espectacular lo protagoniza el guitarrista Jason Becker. Aprendió a tocar de oído y de forma autodidacta y a los 16 años conoció a Marty Friedman con quien forma Cacophony. Tras dos discos de gran éxito y un album en solitario (“Perpetual burn”, considerado uno de los mejores álbumes del género de todos los tiempos) en 1988 Becker se une a David Lee Roth. Un año después (a la edad de 20 años) le diagnostican “esclerosis lateral amiotrófica (ALS) o enfermedad de Lou Gehrig, una extraña e inusual enfermedad que atrofia todos los músculos del cuerpo hasta finalmente morir”. A Becker le dieron tres años de vida y paulatinamente fue perdiendo la movilidad de todos sus miembros. En 1996 tan solo puede mover los ojos, con los que se comunica con su familia, y mediante un complejo programa informático que se adapta a sus ojos consigue componer el disco “Perspective”. Ha editado dos discos más ( Raspberry Jams de 1999 y Blackberry Jams” en 2003) y en 2007 aparece el DVDThe Legendary guitar of Jason Beckerque repasa su vida tanto antes como después de su enfermedad. Este mismo año 2012 se ha filmado la película-documental “Not dead yet” porque llevando la contraria a lo que pronosticaron los médicos hace más de 20 años, Jason Becker aún sigue vivo. 

Siguiendo con el rock más duro, a Mick Mars, guitarrista de Mötley Crüe, le diagnosticaron con 17 años el mal de Bechterew-Strümpell-Marie, una enfermedad 

A Mick Mars, de Mötley Crüe, no se le puede tocar.

ósea degenerativa. Cada vez tiene más problemas para moverse y tiene terribles dolores por lo que ha de tomar grandes cantidades de analgésicos para mitigarlos.                                                   Robert Wyatt, batería de los grupos de rock progresivo Soft Machine y Matching Mole cayó por una ventana y quedó paralítico de cintura para abajo. Una vez recuperado del accidente prosiguió con su carrera musical como cantante editando más de diez trabajos desde entonces. 

La banda británica Camel fue coetánea de Soft Machine (junto a Caravan y otras) y practicaban un estilo similar. Su batería Andy Ward a principios de los 80 tuvo que abandonar el grupo debido a sus problemas de salud. Aunque se pensaba que eso problemas eran motivados por el abusivo consumo de drogas y alcohol, posteriormente se descubrió que Ward sufría de trastorno bipolar (síndrome maníaco depresivo). A pesar de ser un trastorno crónico, la terapia a la que se somete Ward ha hecho que haya seguido colaborando en diferentes proyectos, entre los que hay que destacar Mirage (1994)  conjunto formado por antiguos músicos de Camel y Caravan, con los que realizó gira y grabó un doble directo.

Rudely Interrupted.

Y finalmente tenemos el ejemplo de Rudely Interrupted banda indie australiana en la que cinco de los seis componentes sufren algún tipo de discapacidad física o intelectual. Rory Burnside, cantante y guitarrista, padece el síndrome de Asperger, nació sin ojos y con labio leporino y a veces tiene ataques de epilepsia. Connie Kirkpatrick que se encarga de la pandereta y Sam Beke, el bajista, padecen el síndrome de Down; Josh Hogan, el batería, es autista y Marcus Stone, el teclista, también sufre el síndrome de Asperger. Rohan Brooks es un músico profesional que ha tocado con grupos como The Killers y Morrissey y además es terapeuta musical para personas con discapacidad intelectual. “Tragedy of the Commons” es su album debut y ofrecen conciertos habitualmente.

Estos son algunos de los casos más característicos peroe videntemente hay muchos más. El albinismo de los hermanos Johnny y Edgar Winter (fotofobia, problemas de visión y movimientos oculares rápidos), la ceguera de Jeff Healy y su particular forma de tocar la guitarra o la poliomelitis que Ian Dury sufrió a los 7 años… ¿Conoces algún otro músico de rock al que no hayamos mencionado?

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Un comentario en ““Imposible” es un estado mental

  1. Pingback: “Los chicos malos del Rock” se van a lo grande | Rock Encounter

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