Todo seguirá igual


Heavy_MetalHoy 20 de diciembre de 2012 es el día uno, el comienzo de la “Era Heavy” en el Estado español. Eso es al menos lo que parece que nos quieren hacer creer desde el canal televisivo de la carretera de Fuencarral. Como si se tratara del mesías con un programa-concurso mediante, enarbolan con soberbia (y cierto reparo del que no sabe muy bien dónde se mete) la bandera del “heavy” gracias a que Rafa Blas, un chaval que defiende (este sí) con orgullo el estilo musical que siente, ha ganado la competición. Y sin embargo nada va a cambiar. Estas navidades no se van a vender más discos ni camisetas de grupos de ROCK o METAL por este motivo. Con el tiempo quedará como una anécdota, la de aquel chico de pelo largo y ropa negra que ganó un concurso musical de difusión nacional con David Bisbal como coach. Sí, apuesto a que se recuerda más el nombre del triunfito. Una situación que puede evocar, salvando las distancias, a cuando los finlandeses Lordi arrasaron en el Festival de Eurovisión de 2006, donde España se presentó con Las Ketchup. Sigue leyendo

“Imposible” es un estado mental


Rick Allen tocando su batería electrónica.

Hace unos días leía un artículo en la versión digital de un diario deportivo con motivo de los Juegos Paralímpicos. En él presentaban a Matt Stutzman, un arquero estadounidense que no tiene brazos y que ha tenido que aprender a hacer de todo con los pies. Stutzman afirma que sus padres le inculcaron desde pequeño que “imposible es un estado mental, una lección que me ha servido mucho en la vida y que trato de transmitir junto a mi mujer a nuestros dos hijos”. Cientos de historias similares de superación podemos encontrar no sólo entre los participantes de ese evento deportivo (prácticamente invisibles para medios de comunicación o políticos cuando no ganan medallas para “la causa”) sino también en cualquier segmento de la población.

¿Y en la música? Por supuesto. Enfermedades degenerativas, discapacidades físicas o psíquicas congénitas o accidentes con graves consecuencias no escapan al mundo de la música en general ni al del rock en particular, que es dónde nos vamos a centrar. Sigue leyendo

Gora Herria (Aste Nagusia de Bilbao)


De izquierda a derecha: Oskar Cobos, Jon Martínez, Jorge Sánchez y detrás de este Bjorn Mendizabal. Al fondo se puede intuir a Igor Cerain.

Teniendo en cuenta la fecha de nacimiento del blog (finales de julio) no hemos tenido grandes oportunidades de ver a bandas en directo. Las fiestas de Bilbao se presentaban como una buena opción, pero la verdad es que el programa que presentó el ayuntamiento nos dejó claro que íbamos a tener que buscar en otra parte un buen concierto de rock. Así que decidimos echar un vistazo a las actividades que organizan las comparsas (Bilboko Konpartsak) en el recinto de txoznas del Arenal. Cuatro escenarios con diferentes conciertos cada día con un montón de estilos.

Hecha esta aclaración, el jueves 23 de agosto no acercamos a la capital vizcaína con la intención de pasar un buen día y una inmejorable noche. Habíamos escogido el concierto de “Gora Herria” (“Arriba el pueblo” en euskera) una banda formada hace tres años y que surge “como un homenaje a la música rock que se ha hecho en Euskal Herria en los últimos 25 años” (NDR: interpretan varias más antiguas). Sigue leyendo

The Darkness “Hot cakes” ¡Nada les va a parar!


Se ha hecho de rogar pero finalmente “Hot cakes” está aquí. Siete años han pasado desde que los ingleses The Darkness publicaran “One way ticket to hell”, un segundo trabajo infravalorado (a buen seguro por el tremendo éxito y soplo de aire fresco que supuso “Permission to land”, una ópera prima verdaderamente espectacular) a la par de sobreproducido. Embriagados por el éxito, y por qué no decirlo, por las drogas, el cuarteto de Lowestoft se fue desintegrando hasta que incluso los hermanos Hawkins dejaran de hablarse. La rehabilitación ha sido dura, tanto la que tuvo lugar en la clínica de desintoxicación a la que acudió Justin, alma y líder del grupo, como la de las amistades perdidas por los excesos. Entre medias, dos correctos albumes, “Silver spoons & broken bones” de Stone Gods, con Dan Hawkins y Ed Graham, alejado en cierto modo del sonido que les hizo famosos; y “Red Light Fever” del grupo Hot Leg capitaneado por el siempre excesivo Justin Hawkins y más fiel… a sí mismo. 

Cual “Angel of retribution” de Judas Priest (salvando las distancias, obviamente) The Darkness se ha reunido con los cuatro miembros originales para demostrar que no están ni mucho menos acabados y que su propuesta se basa en patear culos a base de buenas dosis de rock setentero y ochentero aderezadas con agudos  imposibles y actitud irreverente. Con “Hot cakes”, desde luego han dado un paso firme para recuperar el tiempo perdido. Y lo han hecho no retomándolo en el momento que todo se fue al garete, sino empezando desde el principio como si (casi) nada hubiese pasado (y es que la sombra de “Permission to land” siempre será muy alargada). Sigue leyendo